Se hace el equipo al andar: reflexiones sobre cómo construir un equipo

La importancia de un equipo cohesionado va más allá de la consecución de un objetivo específico o la búsqueda de resultados. Ser equipo implica conseguir una  armonía entre los valores individuales y los del grupo, para que todos sus integrantes se sientan identificados y estén orientados hacia una misma finalidad. Supone, también, un compromiso personal en la búsqueda de la identidad del grupo, aprendiendo a manejar de manera efectiva la comunicación y gestionando los conflictos a partir de la responsabilidad individual. 

La confianza y honestidad son claves para el desarrollo de un equipo y su crecimiento, según expuso Fran Ávila, Software Craftsperson en Codurance, en un meetup el pasado 17 de febrero. Durante este encuentro explicó las fases por las que atraviesa un equipo y cómo abordar cada una de ellas. Asimismo, ofreció claves y consejos para impulsar la colaboración grupal y potenciar las habilidades individuales.  Fases de formación de un equipo

En la etapa inicial explicó que es necesario definir la misión del grupo, distinguiéndola de la meta. “La meta es la consecución de un proyecto: el delivery. Pero la misión abarca mucho más, es lo que te empuja desde dentro y tiene un significado emocional”, afirmó. Además, señaló que esta fase es ideal para crear nexos y encontrar el folklore del equipo, entendido como las características o gustos en común que fomentan un sentimiento de pertenencia. 

Pasada esta etapa, podrían empezar a surgir los primeros conflictos dentro del grupo. Por ello, Ávila considera que es necesario tener claro que cada persona percibe la realidad de manera distinta y que es responsabilidad de cada miembro identificar cómo reaccionar frente a diversos estímulos. Para aprender a gestionar estos conflictos, presentó dos herramientas que pueden ayudar al conocimiento grupal: los Roles de Belbin y las cinco disfunciones de un equipo de Patrick Lencioni. 

A partir de una base sólida de confianza se puede llegar a acuerdos que incluyan ciertas reglas para trabajar alineados hacia un objetivo y sobre la base de unos valores en común. Superada la etapa de fricción, el equipo empieza a trabajar con un fuerte sentimiento de pertenencia que le permitirá desenvolverse como un conjunto; apoyarse mutuamente en los momentos difíciles y celebrar con entusiasmo los logros conseguidos. 

Finalmente, Ávila expuso que en todos los grupos habrá cambios y salidas de integrantes. En ese momento es importante saber adaptarse y reconfigurar la dinámica tomando lo positivo de la experiencia adquirida junto a esa persona, reconociendo los sentimientos que suponen esa pérdida, visualizando los nuevos desafíos y elaborando maneras de afrontarlos. 

Cómo conclusión, dejó una frase en la que engloba su visión sobre el trabajo en equipo: 

“Sé la persona con la que los otros quieren trabajar y con la que tú quieres trabajar. Eso es algo que tenemos que buscar continuamente”.  Fran Ávila - Software Craftsperson

Aquí te dejamos el vídeo de la sesión completa y varios enlaces asociados a este tema: 

 

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Bibliografía

Peopleware: Productive Projects and Teams

Drive: The Surprising Truth About What Motivates Us

Team Topologies: Organizing Business and Technology Teams for Fast Flow

Dynamic Reteaming: The Art and Wisdom of Changing Teams

Pensar rápido, pensar despacio